El Gran Cosme, furtivo retirado al borde de la vejez, debe romper su promesa y volver al monte de sus correrías legendarias. La Guardia Civil, su leal adversario, lo reclama para emprender una búsqueda insólita: en la sierra se esconde un homicida con delirios de santón y cazador. Cosme, una vez más, se interna en un laberinto privado de barrancos y bojes. En su peculiar duelo con un trampero demasiado sentimental, no tarda en entender que se enfrenta a una naturaleza, la propia, tan hostil como desconocida.