Sin patriotismo no hay posibilidad de maduración. Sé patriota, con orgullo, a carta cabal. No me gusta el término ciudadano, de tan claras reminiscencias jacobinas, con el que se ha pretendido disfrazar y diluir algo tan noble y tan natural como el patriotismo. Eres patriota y patriota español. Forma parte de tu dignidad. Eres español, heredero de un linaje, eslabón de una narrativa, deudo de una historia.
Ama a España, no como concepto abstracto, ni como una esencia, sino como realidad estrechamente ligada a la libertad personal. Hubiera amado a España en todo tiempo, pero en éste me siento inclinado a amarla con pasión. Te recomiendo ese sentimiento tan racional, porque eres español y no un apátrida y en ese ser español se asienta, en buena parte, tu libertad personal.